Rutas de montaña: cómo caminar por la nieve con raquetas

La línea de nuestras experiencias, cada vez, se encuentra más arriba o si lo preferís, más al norte. Buscamos el factor diferencial y estimulante que nos permita vivir algo inolvidable, ¡estamos de acuerdo!

¿HABÉIS CAMINADO ALGUNA VEZ POR LA NIEVE?

Como sabéis, los senderos de media montaña en épocas invernales pueden verse cubiertos por nieve, dificultando el tránsito. Por eso, para que nuestro plan no se vea chafado,  necesitaremos disponer de unos conocimientos técnicos mínimos que nos permitan desplazarnos por este medio. ¡Vamos a ello!

BOTAS

Lo primero que tenemos que comprobar, es que nuestro calzado es adecuado. Las botas que utilicemos han de ser impermeables y con buen aislante térmico. En el caso de que sean de de cuero, o que utilicen membranas (goretex o similar), debemos hacer un mantenimiento periódico, ya pueden perder la impermeabilidad con el uso o un mal mantenimiento.

RAQUETAS DE NIEVE

Se trata de uno de los elementos más interesantes para deslizarnos por la nieve. Antiguamente, eran utilizadas en los países nórdicos, Siberia y otras zonas de similares características. Surgen como solución a la necesidad del ser humano de moverse por terrenos nevados, para poder desarrollar su día a día y subsistir.

Para utilizarlas no necesitaremos una técnica especial, ya que unas cuñas fijadas en la suela nos van a permitir desplazarnos en cualquier terreno nevado, incluso en hielo. Se sujetan al pie y en función del tipo de fijación pueden ser:

  • Universales. Estas raquetas se pueden fijar a cualquier tipo de bota con cuerdas o correas. Son las más comunes
  • Automáticas. Son más rápidas de fijar y seguras. No obstante, requieren una bota especial con mordaza trasera que la asegure siempre a la raqueta.
  • Step in. Las raquetas se fijan en la parte inferior a las botas por lo que pueden eliminar las bandas de anclaje de las mismas.

Las raquetas con su gran superficie van a facilitar el desplazamiento por nieve blanda y con poca pendiente, ya que su diseño está hecho para maximizar la tracción y el agarre a la superficie.

BASTONES

Para caminar por la nieve pueden siempre van a ser de utilidad unos bastones, eso sí, mejor con arandela o roseta grande en la parte inferior ya que pueden ayudar a no hundirte cuando transites por zonas de nieve profunda y conseguir una mayor flotabilidad. También es recomendable utilizar bastones regulables en altura.

Estos elementos son una parte esencial del equipo, ya que van a ser nuestro equilibrio al movernos.

POLAINAS

Fundamentales si no llevas un pantalón impermeable. Con ellas podrás evitar que la humedad suba se fije en la parte inferior del pantalón, haciendo que pases una mala jornada. Son útiles por ejemplo, si progresas en nieve primavera, muy húmeda.

TÉCNICA PARA CAMINAR

Es el momento de lanzarse a la aventura, por lo que unas indicaciones técnicas pueden ser de utilidad. Sobre todo en los momentos de subida y bajada.

LLANEAR

Lo más habitual y recomendable es hacer la actividad de raquetas en fondos de valle, o bien en laderas poco inclinadas. En ese caso relájate y camina con naturalidad, con pasos no muy largos, sin llegar a sobrepasar la raqueta que dejas atrás. Tampoco es necesario que levantes demasiado la pierna.

Deberás  prestar atención al tipo de nieve, ya que si está dura o bien compacta no tendrás problema pero, si hay una capa importante de nieve polvo o recién caída, tendrás problemas de progresión ya que se te hundirán más las raquetas. En ese caso, el que esté en mejor forma deberá ir primero, «abriendo huella» y el resto siguiendo sus pasos, pisando sobre sus pisadas. Para ello es fundamental caminar con zancadas «standard» para que todos los participantes puedan seguir esa huella.

ASCENDER

Es recomendable usar el alza que suelen llevar las raquetas debajo del talón. Esto va a elevar los talones del suelo y nos facilitará la subida teniendo un menor desgaste ¡Ahorrar energía es fundamental! Ascenderemos de forma frontal mientras la pendiente nos lo permita, soltando las sujeciones del talón para una mayor naturalidad en nuestros movimientos. Se debe de clavar la punta del pie en la nieve y echar el cuerpo hacia delante , y si aún de este modo tenemos dificultades subiremos a modo de zig-zag.

Si no queda otro remedio, y debemos progresar en terreno con inclinado, debemos ir creando escalones, a medida que avanzamos. La manera habitual de hacerlo es dar varios golpes con la punta del pie, y «hacer una cama» para crear un escalón. Muy importante, el escalón debe estar bien nivelado para evitar resbalones. Si vais en grupo, este será un árduo trabajo para los que avancen en cabeza, pero con la ventaja de que los del final tendrán todo el trabajo hecho, es por ello que debemos situar al final a quien le cueste más esa técnica o esté en menor forma física.

DESCENDER

El sistema será opuesto al de subida. Si tu raqueta dispone de sistema de fijación, para evitar que se arrastre, este es el momento de activarlo. Recomendable hacerlo en zig-zag siempre que el terreno lo permita, creando pequeños escalones con a medida que avanzamos. Al mismo tiempo, se han de clavar los talones y echar el peso del cuerpo hacia el lado de la ladera para evitar una caída. También debemos hacer uso de los bastones, para equilibrarnos, apoyándolos del lado de la ladera. Es una técnica complicada, por tanto las personas que estén menos en forma o que su técnica no esté depurada deberán ir atrás pisando «huella». Recuerda: ¡pasos cortos! Sobre todo si hay pendiente o si la nieve está dura.

PREVENIR UNA CAÍDA

En una terreno de este tipo no debemos descartar una caída, por lo que la mejor forma de evitar un daño es yendo bien preparados. Llevaremos pantalones largos, jersey de manga larga y guantes,  ya que evitarán heridas por abrasión producidas por el roce con la nieve.

En el caso de resbalar, nos pondremos a cuatro patas de cara a la nieve. ¡Con nuestros pies y manos evitaremos deslizarnos!

Recuerda que la seguridad es lo primero para disfrutar de una experiencia de este tipo. No dudes en tomar las precauciones adecuadas y adquirir los conocimientos necesarios para sacarle el mayor partido a una ruta de este tipo.

EL NEVERO

Durante los recorridos nos encontraremos zonas residuales de nieve, de tamaño variable y generalmente situados en las zonas altas y umbrías. Normalmente, en la cara norte de las montañas. Son los denominados neveros.

DESPLAZARSE POR UN NEVERO

Muy importante: Deberás analizar la inclinación, tipo de nieve, si es dura, primavera o hielo. Si se trata de las primeras horas de la mañana o de madrugada, seguramente nos encontraremos con la nieve helada ¡Consideraremos la longitud, pendiente  antes de atravesarlo! También es importante (pero no infalible) comprobar si hay huella de otros grupos. Para prevenir los efectos dañinos de una posible caída, comprobaremos si hay obstáculos, piedras o precipicio al final del nevero. Una vez analizadas estas circunstancias, si no lo ves claro, busca una alternativa o da la vuelta!

Una vez tomada la decisión de atravesarlo,  tendremos que crear una huella lo más profunda posible, firme, nivelada y segura, lo que facilitará la ruta por el nevero. Procuraremos que todos los componentes del grupo vayan por la misma huella abierta por el primero. ¡Servirá también para nuestro regreso!

AVALANCHAS

Aunque no es habitual, en España todos los años hay varios accidentes provocados por avalanchas. Suelen ser provocados por esquiadores fuera de pista o avalanchas de generación espontánea, pero no por ello debemos bajar la guardia. Si transitamos por zonas bajas o fondos de valle, hay muy baja probabilidad de generar una avalancha, pero eso no impide que nos veamos atrapados en un alud que baja de cotas más altas. Es por ello que es fundamental comprobar que tenemos encima de nuestra posición, qué pendiente tienen las laderas de las montañas que nos rodean, comprobar de manera visual su carga de nieve, si es una cara expuesta o sombría, etc… son muchas variables que trataremos más adelante en nuestro blog, pero para iniciarnos, el aspecto más importante es nuestro sendito común y alejarnos de los posibles peligros.

¿NOS VAMOS?

Aquí os dejamos una serie de consejos, recomendaciones e información sobre este tipo de rutas. Esperamos que ya tengáis tantas ganas como nosotros de refrescar las ideas en una experiencia en la nieve. ¡Es la hora de un viaje de altura!

 

 

 

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