¿Qué debemos saber para hacer senderismo con lluvia?

No, no te vamos a decir que caminar con lluvia es maravilloso ni que vas a sentir más y mejor la naturaleza cuando las gotas de agua caen sobre tu cara. Sí, molesta. Pero tampoco es algo con lo que tengamos que hacer un drama ni cancelar nuestros planes de senderismo, siempre que no caiga el diluvio universal. Se puede hacer senderismo con lluvia. Es más, teniendo en cuenta que estamos en Galicia, para no quedarnos largas temporadas sin recorrer kilómetros como tanto nos gusta, ¡se debe hacer senderismo mientras llueve!

Ahora bien: de hacerlo, hagámoslo bien. No queremos que, animado por este post, te pongas a caminar bajo la lluvia, te empapes y pienses: “maldito Volta Montana, ¿para qué les habré hecho caso con lo a gusto que estaba yo en mi casa?” La cuestión principal cuando haces senderismo mientras llueve es tener claras ciertas cosas muy importantes. Con estos consejos que te damos, ten claro que puedes disfrutar de una ruta con mal tiempo como todo un Galicia Lover.

La previsión empieza por lo que llevas puesto

 

Pues eso, el éxito de nuestra ruta va a depender en gran medida de lo preparada que te hayas traído la lección de casa. Y eso empieza por lo que llevas puesto, así que evitemos las  prendas que no transpiran y absorben el sudor, como por ejemplo las prendas de algodón. De esta manera, al estar en unas condiciones húmedas, nuestro cuerpo se enfriará y es probable que acabemos cogiendo un resfriado o, peor, una hipotermia. Para las capas interiores, lo mejor que puedes hacer es llevar prendas de poliéster o nylon; siempre acompañadas de una capa exterior completamente impermeable, que no absorba ni una gota de agua, hecha de un material como Goretex.

Los pies, bien secos

 

Tan importante como lo que llevamos de cintura para arriba es aquello con lo que calzamos nuestros pies. Ni qué decir tiene que el calzado con el que vayamos a una ruta de senderismo debe ser totalmente cómodo y adaptado a nuestro pie, para evitar esas molestas ampollas y rozaduras. A esos requisitos, en una ruta con lluvia le tienes que sumar que sea un calzado impermeable, por el que no pase nada de agua. Créenos: una de las peores cosas que te pueden pasar en una ruta de senderismo es que se te mojen los pies. Además, es preferible que las suelas sean profundas porque nunca sabremos lo que podemos pisar. Os hablábamos del Goretex como un material fantástico para la impermeabilidad, y os lo recomendamos también para vuestras botas de montaña. Si vas a comprar calzado, pide que esté hecho de ese material!

Ojo con dónde metes el pie

 

Esto va a sonar muy a frase de padre o madre, pero en senderismo es importante pensar “a ver dónde te metes”. Una mala elección en el terreno por el que vayamos a caminar mientras llueve puede convertirse en desastrosa si resbalamos o si nos torcemos un tobillo. Si eso pasa, se acabó la ruta y el senderismo por una temporadita. Tenemos que caminar con mucha precaución, estando siempre atentos al suelo por el que caminamos para reducir esos riesgos de accidente. Por ejemplo, si ves que existe una alternativa a un camino embarrado, elige siempre esa. Lo mismo si ves que vas a caminar por rocas mojadas, todo un peligro. Para estos casos, el mejor gasto que puedes hacer en prevención es comprar unos bastones de trekking, que te permitirán comprobar cómo está el terreno antes de dar un paso. Así podrás meterte mucho más seguro en “terreno peligroso”.

Llévate ropa de repuesto

 

Por si acaso. Puede que no la tengas que utilizar pero tampoco está de más tener un par de prendas en nuestra mochila que poder cambiar. Céntrate sobre todo en llevar camiseta interior y calcetines secos, será lo más probable que tengas que cambiar, si fuese así. Y por supuesto, llévalo todo en una mochila totalmente impermeable. La gracia es que estén secos, y solo pueden estar así si no les entra agua. De lo contrario no tendría sentido, ¿no? Además, abre la mochila solo si es estrictamente necesario. Evita esos pequeños momentos en los que puedas abrirla para coger cualquier cosa innecesaria, porque el agua no espera y en muy poco tiempo te puede causar un estropicio en la mochila.

Si ves un sitio a cubierto, descansa

 

Aunque no tengas mucha hambre ni sed, si encuentras un sitio bien cubierto por los árboles que te pueda servir para descansar unos minutos mientras comes y bebes algo, aprovéchalo! Tal vez te pueda parecer una tontería, pero cuando realmente necesites un sitio en el que poder pararte, seguramente no lo encuentres. Así que es mejor aprovechar las oportunidades que tenemos para no arrepentirnos después. Además, no olvides que, aunque llueve, tu cuerpo se está deshidratando por el ejercicio que estás haciendo. No olvides beber agua con frecuencia para no flaquear durante la ruta.

Estos son nuestros consejos para caminar con lluvia. Los principales, los imprescindibles para que cualquiera disfrute de un día de senderismo aunque caiga un chaparrón. ¿Cuáles añadiríais vosotros? ¿Tenéis experiencias en las que hayáis caminado bajo un buen diluvio? Estaremos encantados de leer vuestros comentarios. Por cierto, con lluvia o sin lluvia, el que no cambia es el calendario de rutas de Volta Montana para esta temporada de invierno. Podéis echarles un buen vistazo en este enlace. ¡Nos vemos!

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